Probablemente usted ha leído mucho sobre lo que el nuevo año le deparará a las empresas en cuanto a la transformación digital. Las estadísticas son abrumadoras: evidentemente mantener su marco heredado en la próxima generación de innovación empresarial no es una opción. En su estudio más reciente “IDC FutureScape: Predicciones Mundiales de la Agenda del CIO en 2016” reporta que sólo 25% de lo CIOs creen estar preparados para poner en práctica una estrategia que lleve a su empresa a la innovación digital. La mayoría están varados tratando de hacer que los marcos de TI funcionen para una industria que evoluciona a pasos agigantados, sin contar con el presupuesto o los recursos suficientes.

Hoy, el CIO necesita conocer el alcance de su empresa y la tecnología con la que cuenta para poder entender las capacidades de crecimiento y las necesidades de los usuarios finales. A medida que su rol se desarrolla para cerrar la brecha entre el negocio y la tecnología, el objetivo depende de mejorar la experiencia del usuario final. La encuesta de directores generales (CEOs) de Gartner reveló que gestionar la experiencia de los clientes se ha convertido en su máxima prioridad; de hecho 37% de los CIOs consultados estarán impulsándola en los próximos cinco años. Anticiparse a los clientes es una forma de mantener la interacción con ellos. Esto es posible gracias a los pequeños cambios que se realizan a las aplicaciones y midiendo la manera en que los usuarios interactúan con el nuevo cambio respecto al viejo cambio. Estos pequeños experimentos son necesarios para entender las preferencias de los clientes y satisfacer sus necesidades.

Dentro de la empresa hay mucho en juego cuando se trata de la interacción única del usuario final con sus aplicaciones. Cuando aumenta la complejidad de cosas como el diseño o las transacciones de la red, es mucho más complicado identificar y resolver los problemas que surgen durante dicha interacción. Estos problemas afectan a sus usuarios, de ahí el enfoque principal y el entendimiento de su cliente. Si sus sistemas no funcionan y su cliente tiene poca experiencia, no sólo es perjudicial para usted como organización de TI, sino también es perjudicial para la marca de la compañía.

Actualmente, el cambio organizacional es hacia DevOps (desarrollo y operaciones), y se requieren cambios culturales importantes que abarquen a la gente, a los procesos y a la tecnología. El objetivo final es acelerar la agilidad del negocio al permitir que TI repita y haga cambios más pequeños con mayor rapidez. Con esta agilidad, la complejidad se convierte en una gran preocupación más allá de la deuda y la técnica heredadas en la mayoría de las organizaciones. Con este cambio a ser más ágiles, los equipos deben incluir a la ingeniería, que es multidisciplinaria por naturaleza versus a estar aislado en una organización de ITIL.

Anteriormente, usted podría pensar en un grupo de desarrolladores que escriben aplicaciones de trabajo para un equipo de contabilidad, entonces el sector de operaciones implementa el código y gestiona el middleware de la aplicación, otro ejecutaba la base de datos y otro personal los servidores, pero otro más el almacenamiento, y finalmente otra agrupación la red. Cada uno de estos equipos estaba dentro de silos, cada equipo traía sus propias tecnologías, sus propias herramientas para gestionar y monitorear las especificaciones del silo. Con el fin de actuar más rápidamente como una unidad cohesiva que utiliza metodologías ágiles, es necesario crear equipos más pequeños, a menudo de entre cuatro y ocho personas, responsables de desarrollar, probar y operar productos. Esta transición a DevOps es más un cambio cultural que un cambio tecnológico – lo que permite que los empleados tomen decisiones con los datos correctos, las tecnologías APM que proporcionan los datos y el hilo para permitir que esos equipos interfuncionales colaboren y trabajen juntos de manera más eficiente, un componente clave de la filosofía DevOps.

Entonces, ¿cuál es el plan de acción? ¿Qué tiene que hacer un CIO para hacer la transición a empoderar a sus empleados para que tengan éxito en la economía digital? La visibilidad de las aplicaciones y de los usuarios a menudo es un área, APM se convierte en una manera para que el CIO piense por arriba de la infraestructura. Para tener éxito con una implementación inicial, se debe seleccionar una aplicación estratégica específica como la primera incursión al APM moderno. Es vital identificar al líder durante el proyecto, este individuo puede llevar a cabo el proyecto, y ampliar ese éxito a toda la organización. La mayoría de los clientes de APM siguen la misma metodología. Los directores de TI conocen el riesgo de comprar suites de herramientas que a menudo se quedan abandonadas en un cajón, que son demasiado costosas y cuya implementación es muy compleja, o que no pueden satisfacer los requerimientos de detalles y de volumen de las empresas digitales de hoy. Actualmente, el CIO tiene mucho más que gestionar que un entorno de TI, debe ser el líder digital de la organización. La transformación digital requiere que la oficina del CIO reúna y gestione los datos a lo largo del ciclo de vida de los productos, desde el desarrollo a la entrega de resultados, para seguir enfocándose en los clientes y finalmente promover el éxito de su organización en el nuevo año.

Por Saba Anees
Especialista en marketing de contenidos en AppDynamics