El reto único de las instituciones de educación superior es soportar Wi-Fi de alta calidad, confiable y seguro no solamente en el salón de clase sino para las necesidades personales de los estudiantes. Aunque este asunto está creando la necesidad de un tener diseño de red Wi-Fi más robusta en el campus, también debe prepararse para lo que viene.

Una gran parte de los departamentos de TI en las instituciones de educación superior son pequeños pero se espera que administren redes extremadamente grandes. Por eso es que más instituciones buscan automatizar los sistemas de administración de red inalámbrica que pueden realizar tareas inalámbricas de gestión y producir reportes.

Y el aprendizaje en línea amplía las oportunidades educativas a una mayor cantidad de personas. Muchos de estos usuarios son altamente móviles y desean acceso dentro y fuera del campus.

IoT y aparatos vestibles están transformando el Wi-Fi

Los aparatos del Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) como neveras, focos, etc. y sus exigencias están transformando las redes inalámbricas. Los dispositivos IoT están en todas partes accediendo a redes WLANs directamente o a través del anclaje a la red y el hecho es que la cantidad de dispositivos conectados está aumentando.

El trabajo de la red Wi-Fi del campus es proporcionar conectividad constante y segura mientras permanece lo suficientemente flexible para asegurar que se cumplan los niveles adecuados de Calidad del Servicio (QoS por sus siglas en inglés).

Utilizar Wi-Fi para ganar ingresos

En la educación superior es bien sabido que la calidad de su Wi-Fi puede impactar el balance final tanto de alumnos como de alianzas de negocio potenciales.

Algo que la gente toma en serio es el Wi-Fi de alto desempeño. Incluso algunos están dispuestos a pagar por él. Las instituciones educativas pueden aprovechar esta oportunidad al cobrarle a los visitantes no inscritos en la universidad un cargo razonable para utilizar la red.

Wi-Fi para soportar la educación en línea

La informática se centró en las computadoras de escritorio por 20 años. Migramos a las laptops el decenio siguiente. Después de eso no usamos un formato de dispositivo único. Hemos desintegrado el cómputo y lo distribuimos alrededor de nuestros cuerpos y espacios personales en forma de relojes, teléfonos, tabletas, laptops delgadas y monitores de acondicionamiento físico.

Los dispositivos móviles continuarán impactando la enseñanza y el aprendizaje de varias formas. Primero, las instituciones educativas siguen revisando las ventajas y desventajas del rol de los dispositivos móviles en los salones de clase. Segundo, existe un uso creciente de los móviles para el estudio fuera del campus tanto en la casa como afuera en la comunidad.

No es una tendencia nueva pero es interesante ver cómo todo esto se apoya en la infraestructura inalámbrica. Un curso de educación basado en competencias con dispositivos móviles vestibles en la nube no funcionará si la red se satura. Un alumno puede tener más de cinco dispositivos conectados al Wi-Fi (Laptop, teléfono, tableta, cámara, reloj, drone, etc.) para un trabajo escolar.

802.11ac Wave 2

La tecnología 802.11ac Wave 2 es el nuevo estándar Wi-Fi con la capacidad de soportar mayores velocidades, proporcionar mejor control de la actividad en la red y sobretodo permite brindar capacidad adicional para ambientes de alta densidad – el factor principal de la adopción de Wave 2 en 2016.

Resolver y soportar entornos de alta densidad es la preocupación principal de los CIOs de educación superior debido a la cantidad de aparatos móviles que los estudiantes conectan a la red.

Es difícil decir cuál de estas tendencias afectará más a cada institución pero el cambio siempre será parte del futuro. Es mejor prepararse para esos cambios con el fin de prevenir problemas que no hacer nada. Es la diferencia que puede hacer a una institución de educación superior un líder.

Por Andre Queiroz,
director regional para Latinoamérica de Ruckus Wireless